EL ERROR DE CHAVEZ

Debido a un largo viaje y dedicación a otros proyectos, pasaron más de tres meses desde mi último artículo en este blog. Oportunamente, este nuevo artículo fue ocasionado por la muerte de Hugo Chávez, esperada – pero NO deseada – por mí.

Sin importar lo que uno pueda pensar de Hugo Chávez como ser humano y estadista, hay que reconocer su papel clave para unir Latinoamérica como bloque de poder político y económico, independiente de Estados Unidos y Europa.

Reconociendo este marco, y lo sagrado que es cada vida humana de por sí, me duele que haya dejado el escenario global a la edad de tan solo 58 años en mitad de su sensacional carrera política. Y tanto más, como se hubiera podido curar fácilmente con uno de tantos remedios naturales y una dieta adecuada, sin cirugía, sin quimio y sin radiación. Y sin viajar a Cuba.

Cuando tuvo su diagnosis de cáncer casi a la misma vez que varios otros presidentes latinoamericanos, él mismo comentó que esta coincidencia era rara, y se preguntaba si todos estos cánceres podrían haber sido inducidos desde fuera por el poder imperial, o sea por los que realmente gobiernan EEUU. La razón sería que todos estos jefes de estado se negaron a seguir la pauta de EEUU.

Los demás presidentes diagnosticados con cáncer casi a la misma vez eran el ex-presidente de Brasil, Lula da Silva, su sucesora, la actual presidente de Brasil Dilma Rousseff, el ex-presidente de Paraguay, Fernando Lugo (quien poco después fue echado del poder por un golpe de estado con signatura estadounidense), y finalmente Cristina Fernández de Kirchner, presidente de Argentina. Ahora bién, parece que esta última fue mal diagnosticada y lo que tenía no fue realmente un cáncer.

Si bien es cierto que EEUU lo quería muerto a Chávez, no es necesario buscar la causa de su cáncer en la corte norteamericana. Su estilo de vida, su comida y costumbres, la polución y el estrés, etc. seguramente fueron suficientes para provocar el cáncer en él, como en tanta otra gente hoy día. Él mismo reconoció que no se había cuidado, ni pensado en su salud. Además, se vió claramente que estaba engordando, y que su salud se estaba deteriorando.

Chávez fue sorprendentemente abierto y transparente con su diagnosis y sus tratamientos, así que se ha podido seguir el proceso, por lo menos en terminos generales.

El gran error de Chávez fue someterse a los tratamientos convencionales, a cirugía, quimioterapia, y radiación. Fue eso que selló su destino. De hecho, fueron los médicos en Cuba, quienes lo mataron con sus tratamientos, aunque probablemente de buena fe y con las mejores intenciones.

En todo esto me llamaron la atención dos cosas:

Primero, que Chávez optó por ir a Cuba para ser tratado, lo que a primera vista indicaría que no se fiaba de los hospitales de Venezuela. Vaya admisión del presidente del país quien llevaba ya 14 años en el poder.

Sin embargo, creo que no fue en la calidad del tratamiento en Venezuela que dudaba. Chávez estaba muy consciente de que “El Imperio” como lo llamaba, quería deshacerse de él. Y eso nu fue ninguna fantasía o paranoia. Fue un hecho bien conocido y documentado. Y esto puede haberle inspirado miedo de que en un hospital de Venezuela podría ser vulnerable a acciones de personal dispuesta a actuar como agentes de EEUU, o bien por convicción política, o por soborno. Y eso puede haber sido la razón por elegir ser tratado en Cuba, donde se habrá considerado más protegido de las conspiraciones estadounidenses, o las de su oposición venezolana.

La segunda cosa que me llamó la atención es que Cuba todavía está utilizando los absurdos y mortales tratamientos estadounidenses para tratar el cáncer. Considerando que Cuba no debería tener motivo para dejarse indoctrinar por los laboratorios farmacéuticos de EEUU, me sorprende mucho que no habían incorporado en su medicina métodos naturales, mucho más eficaces y baratos, y totalmente sin efectos segundarios nefastos.

Y también me sorprende, que el mismo Chávez no haya sido mejor informado en este tema. En otros temas parecía estar muy bien informado, pero por lo visto no se había enterado de la verdad del cáncer y de su fácil curación. O de que los únicos tratamientos ofrecidos por las “ortodoxas” instituciones médicas occidentales, en la mayoría de los casos, apuntan directamente a la muerte.

Al enterarme de que iba a someterse a quimioterapia, le mandé una carta via la embajada de Venezuela en Buenos Aires, con copia a la secretaría de la Presidencia en Caracas, explicando los peligros de la quimio y de la radiación, y ofreciendo mis servicios para facilitar una mejor solución sin cobrar nada. A pesar de un impresionante membrete como ex-catedrático de Medicina Holística, y una docena de letras académicas detrás de mi nombre, y expresando un sincero deseo de ayudarle en confidencia y sin cobrar nada, nadie se molestó en contestar, ni con una sola linea de agradecimiento por mi buena intención y mi esfuerzo.

Cuando el año pasado me enteré de que se iba a someter otra vez a este tipo de tratamiento en Cuba, ya sabía sin sombra de duda que no iba a sobrevivir otra vuelta de tal tratamiento. Me apresuré entregando personalmente en la embajada de Venezuela en Buenos Aires otra carta enfática repetiendo mis advertencias y ofrecimiento. Pero el resultado fue el mismo. Ignoraron mi carta, no me hicieron caso, e inevitablemente murió.

Tan impactante ha sido la indoctrinación y la propaganda de la industria farmacéutica que controla todas las instituciones médicas occidentales, que la mayoría de la gente todavía se deja hipnotizar a caer en la trampa, y se niega a escuchar a los médicos naturistas, que realmente saben curar el cáncer, y de manera más cómoda, más segura y más barata.

Espero que Vos no vayas a cometer el mismo error que Chavez, si te toca ser diagnosticado/a con cáncer. Ya teniendo acceso a mi artículo LA CAUSA DEL CÁNCER en este mismo blog, publicado el 17 de Mayo de 2012, tienes la ventaja de estar mucho mejor informado/a que Chávez.

¡A tu salud, bienestar y felicidad!

Dr. Jens

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