LA POLITICA ECONOMICA DEL FUTURO = la política del nuevo paradigma

Este es el primero de una serie de artículos sobre la política del futuro, en particular la política económica y con especial enfoque sobre la Argentina. Espero que todos Uds. vayan a contribuir a un debate creativo sobre este tema central, y que lo difundan a tanta gente como sea posible, sobre todo a políticos y periodistas. Les invito a expresar sus pensamientos en la página de este blog en Facebook http://www.facebook.com/VueltaDeHojascom

Para triunfar y conquistar el futuro hay que romper con el pasado y dejar el viejo juego atrás. No se trata sólo de lograr un cambio importante, sino una verdadera transición de un paradigma a otro.

En otras palabras, hay que apuntar al futuro y no envolverse en el pasado, como ha sido la costumbre de los argentinos.

Ahora bien, como el pueblo siempre tiene miedo del futuro y de todo lo desconocido, hay que andar con cuidado para no asustarlo. Alguien dijo que siempre es más fácil repetir los mismos errores familiares, que inventar nuevos errores a cometer. Sin embargo, sin arriesgarse en caminos nuevos evitando los viejos errores, no hay progreso.

El futuro requiere otra concienciación y otra actitud que el pasado. Además hay que rediseñar todo conforme al nuevo paradigma. Si no, sería como golpear el aire, o intentar progresar, hundiéndose en barro espeso.

La esencia del nuevo paradigma es la visión integral, la perspectiva holística, la conciencia de que todo está relacionado con todo lo demás, de que todo interactúa de muchas maneras a menudo invisibles. Cambiar cualquier cosa siempre tiene consecuencias en todo el conjunto, y hay que prever esas consecuencias y tomar las medidas pertinentes para un resultado íntegro deseable. Uno de los errores más graves y más comunes de los políticos ha sido precisamente no tener eso en cuenta. Y sobre todo en la política económica, cometer este error puede tener graves consecuencias imprevistas.

El cliché izquierda-derecha que ha gobernado la política durante todo el último siglo, ya es totalmente obsoleto e inadecuado para describir la política del nuevo paradigma. Ya no tiene validez, ni sentido. En la política del futuro no hay división entre izquierda y derecha, sino entre niveles de conciencia, comprensión y cooperación hacia una meta común e integral.

Tanto como el pasado pertenecía a individuos poderosos y típicamente despiadados con limitada conciencia, el futuro pertenece a los colectivos conscientes y solidarios. – ¡Ojo, que no estoy hablando de autobuses! – Sin embargo, es verdad que los colectivos sociales necesitan líderes, individuos potentes, pero gente que utilizan su poder al servicio de los colectivos, y no para beneficiarse personalmente.

Hablo del pasado, pero en la política económica, más que en muchos otros campos de actividad humana, el pasado todavía está muy presente y resistiendo el progreso del nuevo paradigma acuariano.

A la misma vez hay que decir NO a la “democracia” de mayoría. Los ganadores de elecciones en nuestras típicas democracias de mayoría suelen declarar que son presidentes de todos los argentinos o cual sea la nación donde han ganado, pero esto nunca convence, y la verdad es que la polarización entre los varios partidos o campos de interés casi siempre sigue igual o peor después de las elecciones.

Quien gana las elecciones tiene que ser Presidente/Jefe de Gobierno etc. para TODOS los ciudadanos. Sólo una política que defiende los intereses de TODOS es admisible, si vamos a construir un futuro viable para todos. Esto quiere decir el fin de la política de división y enfrentamiento y el principio de una política de compromiso y consenso. También quiere decir una democracia verdadera decentralizada a nivel local, donde todos pueden participar directamente, o bien en persona, o a través de redes de comunicación.

Los cambios más notables del nuevo paradigma ocurrirán en las siguientes areas:

LA EDUCACION. Diseñar la educación es diseñar el futuro. Sin educación no hay futuro. La educación es la base de la economía, de la salud, de la cultura, de la convivencia social, y despreciar su importancia es pagado muy caro a la larga por toda la sociedad. Ya no se trata solamente de más años en la escuela, o de más docentes, o de mejores edificios y herramientas, o de nuevos métodos de enseñar la materia de siempre, por ejemplo a través de ordenadores y la Internet, con o sin cables.

Ahora se trata de una visión nueva del mundo, de la vida, de la naturaleza, de las relaciones humanas, y del futuro. Ya no se trata de repetir los pasos y errores de nuestros abuelos, sino de recrear un mundo nuevo, íntegro y transparente para nuestros nietos. Un mundo de abundancia, justicia y paz. La educación tiene que fomentar la creatividad, la innovación. No hay nada que pueda catapultar el progreso, la riqueza y los conocimientos de una sociedad como nuevas ideas, mejores maneras de hacer las cosas, inventos que cubren necesidades comunes.

LA ENERGIA, que será libre, abundante y limpia, y no un monopolio de unas pocas empresas globales que abusan de su poder para acumular fortunas obscenas y controlar la población a costa del medioambiente.

LA SALUD, a base de principios naturales y holísticos de la medicina tradicional, en comidas y costumbres sanas y sabias, asistida por las tecnologías médicas modernas cuando sea preciso, pero sin tratamientos y fármacos con “efectos secundarios” que causan más daño que beneficios, como ocurre actualmente. El resultado será una población mucho más sana y saludable con mejor productividad y calidad de vida a menos costo.

LA DEFENSA, que no se basará en ejércitos nacionales, sino en cooperación internacional, asistida oportunamente por una Policia Internacional bajo
la tutela de la ONU o una organización futura de índole correspondiente y sin vínculos a poderes imperiales depredadores. En principio, todos los ejércitos nacionales y todas las instituciones militares dejarán de existir, dejando todos los recursos usados por ellos a disposición de fines más útiles, como educación, salud, investigación científica, agricultura orgánica, y en general para mejorar el nivel de vida de toda la población global. Será imprescindible un desarmamiento general y total de todo el planeta, dejando la industria de armamento militar inexistente. Ya hay herramientas más sutiles para controlar la violencia y la gente violenta, que no sean armas de fuego.

LA SEGURIDAD, que se conseguirá en parte con esfuerzos solidarios comunes de los vecinos. Pero la solución permanente requiere la erradicación de las causas de la delincuencia, donde la política de drogas ilegales juegan un papel clave al igual que la pobreza, el desempleo, y la falta de educación. Ni más leyes, ni más policías, ni más armas, ni mas represión puede solucionar este problema.

LOS TRANSPORTES, que tienen que consistir exclusivamente en vehículos que no contaminan, ni producen ruido, y que utilizan energía libre, gratuita y limpia para su propulsión. Los transportes públicos jugarán un papel cada vez más importante, y un ferrocarril transformado – como por ejemplo los trenes de levitación magnética – será uno de los medios de transporte más importante.

LA ECONOMIA, que ya no se basará ni en adeudamiento ni en la creación arbitraria de dinero sin fundamento por el estado y los bancos. La política económica del futuro mejorará dramáticamente con la desaparición de los gastos improductivos y destructivos de los militares, y con la liberación de energías libres y limpias al alcance de todo el mundo.

Y, finalmente, LA POLITICA, que ya no se basará en partidos dirigidos por un individuo fuerte con un programa populista. Ni se tolerarán vacías promesas oportunistas para ganar votos, que luego no se cumplen por los que llegan al poder. El futuro requiere una política multi-dimensional, holística y transparente, basada en trabajo en equipo y diálogo con todas las partes y todos los ciudadanos. Y tiene que haber mecanismos para exigir responsabilidad a los mandatarios electos por su gestión, y por sus promesas incumplidas.

El enfoque de mi próximo artículo será la política económica actual de la Argentina. Estén atentos para que no se lo pierdan.

Mientras tanto comenten este artículo en la página de Vuelta De Hojas en Facebook

Hasta pronto,

Dr. Jens

CRONICA DEL CAMBIO DE PARADIGMA – CAPITULO TERCERO

DESARROLLO DEL PARADIGMA DE ACUARIO – DESCUBRIMIENTOS Y TECNOLOGÍA

En primer lugar quiero reiterar que al hablar de un paradigma me refiero a una manera de percibir el mundo que pone límites a lo que creemos posible y que, a través de la cultura, religión y tradición, determina nuestro modo de interpretar o vivenciar lo que registramos con nuestros sentidos. Estamos en el comienzo del paradigma de Acuario, también llamado el Paradigma Enterizo o de Entereza, que marcará con su influencia los próximos 2000 años. Hay un período de transición de unos cientos de años para que este nuevo paradigma se establezca definitivamente, y ese período comenzó ya en el siglo 18.

En la misma época que vió la declaración de independencia de los EE UU y la revolución francesa, comenzó una revolución técnica. La fecha clave fue tal vez 1769 cuando el escocés James Watt perfeccionó la máquina a vapor para uso industrial. A raiz de aquel invento empezó la llamada era de industrialización, con su automatización y fabricación masiva.

A medida que el nuevo paradigma avanza hemos visto desarrollarse los siguientes fenómenos: Rápidas comunicaciones a través de grandes distancias, por una parte con tren, automóviles, aviones y naves espaciales, y por otra parte con el telégrafo, teléfono, radio, televisión, con las computadoras, el fax, teléfonos celulares satelitales, correo electrónico, etc. Al mismo tiempo hemos visto como la sociedad en general está cada vez más servida por la electricidad y la electrónica.

En todo esto hallamos una tendencia hacia la unión y coordinación de los seres humanos, organizaciones y países en sistemas o conjuntos cada vez más abarcativos y complicados. Una de las olas acuarianas más poderosas hasta el momento nos dio la década del 90 con su explosión del fenómeno informático, principalmente Internet y telefonía móvil. Durante el mismo decenio surgió también la colaboración internacional respecto a la ecología, y la investigación espacial se encontró nuevamente en el centro de la atención.

Tal como se esperaba por quienes han seguido la oleada rítmica, la reacción opuesta luego de la década de la informática fue también más fuerte que lo habitual. Esta reacción se manifestó a través de la ascención a la presidencia de EE UU por George W. Bush en 2001, y todo lo que ello acarreó, entre otras cosas el 11 de septiembre y las guerras con Afganistán e Irak.

Durante la primera década del siglo 21, las fuerzas reaccionarias con su centro de gravedad global en el gobierno federal de los EE UU han hecho todo lo que han podido para combatir el Paradigma de Acuario y todo lo que este representa. Pero, tal como señalara Víctor Hugo, el autor francés del siglo 19, la totalidad de los ejércitos del mundo no pueden detener una idea cuyo tiempo ha llegado, y ya ha empezado una nueva ola de Acuario, que seguramente será aún más revolucionaria que la de la década de los 90.

Gracias a la globalización, se difunde las nuevas tecnologías rápidamente en todo el mundo. La globalización es en si un típico fenómeno de Acuario, y como tal ha llegado para quedarse. Esto significa una perspectiva planetaria que sobrepasa todas fronteras junto con una visión holística en general. La globalización, a semejanza de la energía y el dinero, es en sí neutral y puede ser utilizada por quienquiera para bien o para mal. En el próximo capítulo comentaré sobre el porqué de las fuertes protestas contra la globalización. El condenar la globalización porque se está utilizando de una manera no deseable, es como condenar la televisión como tecnología, sólo porque se utiliza para distribuir propaganda mentirosa o películas que instan a la violencia.

Otra expresión típica del nuevo paradigma es la transparencia. Bajo el Paradigma de Acuario todo llegará, tarde o temprano, al conocimiento del público. Uno de los resultados más importantes de la transparencia es que dificulta la manipulación, la corrupción y la hipocresía, particularmente en los políticos. Otro resultado muy importante es que los conocimientos y las nuevas tecnologías no podrán nunca más, como en el pasado, mantenerse secretos para máximo beneficio de algunos pocos, sino que ahora se convertirán rápidamente en propiedad pública, lo cual contribuirá a un desarrollo más rápido. Lo que puede llegar a constituir un peligro, como cuando las instrucciones para fabricar bombas, inclusive bombas atómicas, circulan libremente en Internet. Por lo tanto tenemos que responder, asumiendo la mayor responsabilidad que esto nos exige.

Por otro lado, la transparencia produce un efecto social positivo cuando se la practica, por ejemplo, en programas de TV, tipo Oprah Winfrey. Me refiero a entrevistas voluntarias con gente enferma o marginada, o de preferencia sexual diferente a la norma impuesta por la religión, para mostrar a los espectadores que los que comparten la condición destacada no están solos con su problema o su situación.

El hipócrita tabú durante el viejo paradigma para tratar ciertos temas, y la condenación social de una serie de fenómenos y comportamientos que de hecho son normales y de frecuente ocurrencia, condujo a que muchos llegaran a considerarse desviados y a sentir culpa, cuando en realidad estaban acompañados por una multitud de otros seres humanos, completamente normales.

De este modo el nuevo paradigma Acuariano siembra mayor tolerancia para las diferencias y desviaciones entre las personas, lo cual es una de sus características fundamentales.

En el próximo capítulo voy a presentar algunos ejemplos de como el paradigma de Acuario influye en el mundo de los negocios, y en la cultura de trabajo de las empresas. También voy a hablar más de la transparencia y de la globalización.

Hasta la próxima, entonces –
Les mando saludos cariñosos –

Dr. Jens

CRONICA DEL CAMBIO DE PARADIGMA – CAPITULO SEGUNDO

NACIMIENTO E INFANCIA DEL PARADIGMA DE ACUARIO

Un paradigma es un concepto que fija los límites de aquello que creemos posible y que, a través de la cultura y tradición, determina nuestro modo de interpretar o vivenciar lo que registramos con nuestros sentidos. Nos encontramos precisamente ahora en medio del más dramático cambio de paradigmas en la historia de la humanidad. Estamos en el comienzo de la era de Acuario, que durará más de 2000 años y tiene un período de transición de algunos cientos de años para reemplazar el antiguo paradigma y establecerse en forma definitiva en todas las áreas.

Ningún proceso natural se desarrolla linealmente ni con pareja velocidad o aceleración. A similitud de lo que ocurre con otros procesos naturales el nuevo paradigma se desarrolla cíclicamente por ondas u olas rítmicas. Para ilustrar este proceso acudiré a una similitud. Imaginemos que nos encontramos al borde del mar, en una playa, un tranquilo y hermoso día, mientras sube la marea. Vemos como una ola moja la arena de la playa para después retirarse. Inmediatamente después le sigue una nueva ola que llega un poco más lejos, para también retirarse. La siguiente ola llega un poco más lejos todavía, y al retirarse se queda más arriba que la anterior. De este modo, la línea de la marea irá avanzando lentamente hasta alcanzar lo más alto de la playa.

Pero las olas no solo tienen distintos tamaños y duración. También varían de forma, y con su único y diferente diseño fractal, cada ola cubre durante su avance diferentes partes de la playa, a diversas alturas. Esto equivale al hecho de que un nuevo paradigma avanza más rápidamente en algunas áreas que en otras, más dentro de ciertas categorías profesionales o sociales que en otras, y en ciertos países más que en otros. Cada tanto sucede que una ola avanza menos que su predecesora, y retorna más rápidamente. También sucede de vez en cuando que una ola extra grande alcanza mucho más lejos que las anteriores y las que siguen, mojando la arena seca más arriba y dilatandose antes de retirarse. El resultado es, de todos modos, que el agua llega a cubrir cada vez más de la playa, hasta que la marea llegue a su máximo nivel.

Mi análisis histórico del desarrollo social, político y técnico desde la mitad del siglo 18, pone en evidencia que a partir de entonces el Paradigma de Acuario ha avanzado en oleadas, cada una de unos diez años de duración. Después de cada oleada viene indefectiblemente una reacción o retroceso durante la próxima década, equivaliendo a la fase en el proceso de la marea en la cual las olas se retiran antes de la próxima ola más grande.

El paradigma de Acuario tiene dos aspectos diferentes. Uno es de carácter social, basado en el principio de igualdad. Este aspecto se manifiesta entre otro a través de la democracia, la seguridad social y la ayuda a países en desarrollo. El otro aspecto se manifiesta típicamente en innovaciones en general y particularmente en las áreas de electricidad y electrónica.

La primera oleada notable del Paradigma de Acuario se manifestó en la década de 1770 con la rebelión contra el poder colonial de Inglaterra en América y la declaración de independencia de Estados Unidos. Esta ola aparentemente duró casi dos décadas para incluir la revolución francesa en 1789. Pero después llegó la reacción, durante la cual se retiró el agua de la marea. En Europa Napoleón asumó poder dictatorial y se coronó emperador, emprendiendo la conquista de tantos países como le fuera posible. Un desarrollo, por lo tanto, totalmente opuesto a la revolución popular que lo había llevado al poder. En los Estados Unidos los estados esclavistas del sur adquirieron una posición de predominancia, y los autores de la independencia americana, con sus ideas acuarianas pasaron a segundo plano durante un tiempo.

Luego, el desarrollo prosiguió en olas de más o menos una década cada una. Durante las avanzadas se abolió la esclavitud, se consolidó la democracia, se instituyó el derecho universal al sufragio, primero para los hombre y después también para las mujeres, y un sistema impositivo se desarrollo para la distribución de los ingresos, la introducción de la educación escolar para todos, asistencia médica, ayuda social y otros beneficios. Además surgió la idea de la colaboración internacional a través de diferentes organizaciones multinacionales. Más adelante se introdujo la ayuda a países en desarrollo, no solo bilateral sino con coordinación global via instituciones como las Naciones Unidas con sus diferentes agencias.

Suecia fue un país pionero en lo que a igualdad, democracia y política social se refiere. Su moderna prosperidad, además, se basa en inovaciones en alta tecnología. Así que no sorprende que ha sido tradicionalmente considerada por la astrología como un país marcado por el signo de Acuario.

CRONICA DEL CAMBIO DE PARADIGMA – CAPITULO PRIMERO

Un vertiginoso viaje hacia el futuro

Un artículo que escribí para el volumen del año 2005 de World Future Society, comenzaba del siguiente modo (en traducción del inglés): “A estas alturas, decir que vivimos en una época de cambios en rápida aceleración y nunca antes vistos, es seguramente para la mayoría de los miembros de la World Future Society, un gastado cliché. Pero este cliché no proporciona ningún concepto concreto de qué es lo que realmente está ocurriendo. Estamos en medio del más dramático cambio de paradigmas nunca conocido por la humanidad, un cambio de paradigmas que nos arroja hacia un futuro tan diferente de nuestro pasado que sólo la más alocada ciencia ficción puede siquiera comenzar a dar una idea de lo que se está gestando.”

Mi definición de la palabra paradigma es una percepción de la realidad que fija los límites de aquello que creemos posible y que, a través de la cultura y tradición, determina nuestro modo de interpretar o vivenciar lo que registramos con nuestros sentidos. Como la mayoría sabe, es común que “veamos” aquello que esperamos ver, en lugar de lo que verdaderamente sucede frente a nuestros ojos cuando esto contradice lo que creemos posible.

Un cambio de paradigmas se impone forzosamente cuando la ciencia establecida, encuadrándose en el marco del paradigma dominante, se encuentra incapaz de dar explicación a observaciones o experiencias importantes que ya no pueden desecharse por considerarlas un error o producto de la imaginación.

Dentro de determinadas áreas puede hablarse de paradigmas específicos, que pueden cambiar de modo relativamente rápido sobre la base de nuevos descubrimientos y avances técnicos. El más conocido y a menudo mencionado cambio general de paradigmas tuvo lugar hace 500 años, durante el renacimiento, cuando la antigua concepción del mundo como una tierra plana en el centro del universo, creada por Dios en seis días hace sólo unos miles de años, debió lentamente ceder ante otra concepción del mundo, completamente diferente, gracias a nuevos descubrimientos y a un nuevo aliento investigador. Fueron particularmente el telescopio y el microscopio, los desarrollos que ampliaron nuestra visión y nuestra conciencia respecto a la visión cosmológica científica que paulatinamente llegó a ser dominante durante los cinco siglos que han transcurrido desde entonces.

El paradigma renacentista ha ido desportillándose desde el siglo 18 contra un nuevo paradigma mucho más revolucionario, que está ahora ya en completo lanzamiento. Este nuevo paradigma, que a veces llamo el Paradigma Holístico y otras el Paradigma de Acuario, es mucho más radical y transgresor de fronteras de lo que fue el renacimiento. Se trata del pasaje a una nueva era cósmica, que ya ha comenzado a modificar drásticamente nuestra existencia, y de la que puede esperarse que estampe su muy definida impronta sobre ella en los próximos dos mil años.

Una de las características más destacadas del nuevo paradigma es que sobrepasa los límites físicos y quiebra las hasta ahora establecidas delimitaciones entre materia y espíritu. Esto significa por ejemplo que las leyes Físicas de Newton se evidencian ahora como insuficientes y superficiales, y que los últimos avances dentro de la física, más específicamente el área de la física cuántica y respecto al campo de punto cero, nos hacen vislumbrar una completa nueva dimensión de la existencia. Entre otras cosas, nos da acceso a la explicación científica de fenómenos parapsicológicos, del tratamiento de enfermedades sin la intervención de cirugía ni fármacos, aún a distancia, de los denominados platos voladores, y de energía liberada directamente desde el espacio o directamente del agua común. Todo esto y mucho más pueden rápidamente llegar a incorporarse rutinariamente a nuestras vidas cotidianas bajo el nuevo paradigma.

En los siguientes capítulos quiero analizar el Paradigma Holístico y describir como nació y como evolucionó hasta la actualidad. De este modo aprenderemos a distinguir sus contornos y rasgos generales y hacer la distinción entre aquello destinado a desaparecer y aquello que tiene la perspectiva de desempeñar un papel positivo en el futuro.

SOBREVIVIENDO A LA IGNORANCIA, EL MIEDO Y LA EDUCACIÓN

Traducido del inglés por Martha Sánchez Ll.

¡Hola amigos!

Me estoy preguntando si nuestra educación debiera enfocarse más en la supervivencia. Incluso muchos de los animales más evolucionados proveen alguna forma de educación a sus crías para ayudarlas a sobrevivir. Hoy día parece que hemos perdido el aspecto de supervivencia en la educación, porque la educación en la actualidad fue diseñada por personas que no veían la necesidad de aprender habilidades de supervivencia.

En nuestra civilización, la educación formal fue diseñada para darle poder a los estudiantes en proceso de entrar a un nivel más elevado de vida social y cultural. Cualquier asunto de supervivencia que pudiera surgir, por ejemplo en situaciones de guerra o enfermedad grave, sería considerado como algo que de todas formas no podías resolver, por encima de usar tus instintos y tu sentido común. Así que debería ser dejado a los expertos entrenados especialmente para este propósito, o a Dios. Por lo tanto no tenía nada que ver con una educación normal.

Sin embargo, los tiempos han cambiado y en el mundo de hoy nos enfrentamos a nuevas amenazas de supervivencia, no sólo como individuos, sino como especie o, incluso, como parte de la vida del planeta Tierra. Y todo esto debe ser tomado en cuenta por cualquier educación que se precie de llevar ese nombre.

Entonces, ¿esto significa que estamos de vuelta a cero o al lugar en donde todo empezó en las cuevas o en la jungla?

Por supuesto que no. Los retos hoy día son MUY diferentes porque ya no consisten principalmente de una lucha por la supervivencia personal contra visibles enemigos individuales. En cambio, nuestros retos actuales de supervivencia son, en su mayoría, invisibles y difíciles de identificar… nos amenazan subrepticiamente como una entidad colectiva y, ciertamente, como especie.

Todo esto es parte de nuestra entrada a la Era Acuariana y tener que vivir dentro del Paradigma de Acuario, al que también llamo el Paradigma Holístico. En virtud de los avances tecnológicos más recientes, entre los que se cuenta la habilidad de aventurarnos en el espacio, nos vemos forzados a entendernos con nuestro planeta como un todo, como un sólo sistema dinámico.

Las amenazas de supervivencia hoy día ya no están limitadas a rivales humanos o bestias de caza en la selva o los caprichos de la naturaleza (huracanes, inundaciones, terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas). Hoy, nos enfrentamos a amenazas provenientes no solo de armas químicas, biológicas y nucleares, también de plantas nucleares, de desastres ecológicos, de contaminación ambiental, de una equivocada ingeniería genética, de una mala ciencia médica, y otras más.

En la actualidad ya no se trata de estar atentos a sonidos o señales de bestias o enemigos que se acercan, o aprender a volvernos invisibles o a encontrar un lugar seguro para escondernos.

Nuestros retos hoy día son mucho más complejos y demandantes, como estar conscientes de las amenazas invisibles de radiación, de contaminación, de químicos venenosos, medicamentos e incluso alimentos o bebidas que obtenemos en nuestros supermercados y restoranes, o amenazas a nuestra libertad, a nuestros derechos humanos y a nuestro derecho al libre intercambio de información y libre expresión de nuestros pensamientos y estilo de vida preferido.

No podemos confiar en nuestras autoridades para que nos adviertan o simplemente nos digan la verdad… si tan solo se pudiera determinar lo que es la Verdad. Además, NO existen verdades sagradas que no deban ser cuestionadas o retadas. En mi opinión, el punto central de una buena educación es implementar el espíritu de la libre investigación, de cuestionar todo tipo de información, todo tipo de suposiciones, toda “vieja verdad” y, especialmente, todo tipo de artículos de fe.

Si nos encontramos con la actitud de que es peligroso retar o cuestionar una “verdad” o un dogma -sin importar qué tipo de peligros involucra- y, especialmente, si nos amenazan cuando los retamos, entonces todas las campanas de alarma debieran empezar a sonar, y debiera ser obvio para todos (con una mente clara) que algo sospechoso está teniendo lugar. Forzar a las personas a hacer o a pensar algo a través de amenazas es un procedimiento de la Mafia.

Y esto me trae al tema del miedo. El miedo ha sido el medio más común de controlar cualquier población y cualquier oposición a través de la historia.

Creo que el miedo está enraizado profundamente en la ignorancia. Si tuviéramos un completo e ilimitado conocimiento de todo, entonces no habría necesidad ni, ciertamente, posibilidad alguna de miedo. Porque, entonces, siempre sabríamos cómo evitar cualquier situación que pudiera provocarnos miedo o sabríamos cómo resolver cualquier problema que pudiera crear miedo en nosotros.

Así que, si la ignorancia es la raíz del miedo, ¿cómo lo eliminamos? Elemental, mi querido Watson: eliminando la ignorancia, ¿cierto?

Y, ¿cómo eliminamos la ignorancia? Mediante la educación… tan simple como eso.

Mi entendimiento es que la mayoría, si no todos los crímenes, son motivados por algún tipo de miedo, a saber: miedo a la pobreza, al descuido, a la carencia, al rechazo, etc. El miedo puede ser activo en el sentido de que tenemos miedo de una amenaza material. Pero también puede ser pasivo en el sentido de que tenemos miedo de carecer de algo, de no tener suficiente, de no ser amados, respetados, considerados, o no estar en control.

En la mayoría de los casos, el miedo también es causa de violencia. Pega primero por miedo de ser atacado. Ataca para robar, por miedo a la escasez o a la pobreza. Golpea a alguien por miedo de perder poder sobre aquella persona, o por miedo de que esa persona te abandone o vaya en contra tuya. En esta última instancia, al usar la violencia instalamos el miedo en la otra persona como una forma de mantener el control, pero esto, a su vez, fue causado por nuestro propio miedo de perder control. Y, como percibo que todos estamos de acuerdo, la violencia alimenta más violencia y genera un círculo vicioso o un espiral de una nueva y más poderosa violencia. Como señalaron tanto Mahatma Gandhi como Martin Luther King, un ojo por ojo da como resultado que todo el mundo quede ciego.

Algunas veces –debido a factores psicológicos humanos- un miedo puede contraponerse a otro, y ciertos miedos pueden ser más fuertes que otros, por ejemplo: el miedo a la escasez puede ser para algunas personas más fuerte que el miedo de ser descubierto y enviado a prisión y, por tanto, conduce al robo. Luego, el miedo de ser enviado a prisión puede provocar que el ladrón mate al oficial de policía u otra persona que lo sorprendió robando.

Para terminar con esta línea de pensamiento, encontramos que la mayoría de los males de nuestra sociedad pueden ser reducidos a algún tipo de miedo, que es causado por la ignorancia (en un amplio sentido), lo que significa una falta de conocimiento o percepciones, las cuales, a su vez, pueden ser remediadas por la educación.

Una vez que nos demos cuenta de esta simple verdad, ¿qué podemos hacer con ella? ¿Qué tal dar a la educación una prioridad mucho mayor en el gasto gubernamental? ¿Qué tal quitar dinero al ejército y darlo a la educación?

Desafortunadamente, podemos gastar cada centavo que tenemos en escuelas y maestros y no lograr nada, a menos que también reformemos el contenido y la dirección de nuestra educación de manera más profunda. Si queremos que se convierta en una herramienta efectiva en nuestra lucha contra la ignorancia, el miedo y la violencia, tenemos que re-inventar la educación para que encaje con nuestra nueva meta. Debe resonar poderosamente con el surgimiento del paradigma Acuariano. Debe convertirse en algo holístico, comprensivo y unificador, y debe dirigirse a todas las dinámicas globales, no sólo a la ecología y la economía, sino también a los valores culturales y religiosos y a los factores psicoemocionales inherentes en la especie humana. Si, se trata de un enorme esfuerzo, y un valioso reto para este nuevo Paradigma Acuariano.

Por lo tanto, si la respuesta a nuestros problemas es una mayor y mejor educación ¿por qué los gobiernos no están haciendo más para lograr este objetivo? La respuesta más simple y más obvia sería: la ignorancia de parte de aquellos que son responsables. Ellos simplemente no comprenden la importancia de la educación y cómo tiene influencia en cada aspecto de la sociedad ahora y mucho más allá en el futuro.

No obstante, me temo que quizá pueda haber una razón mucho más siniestra: aquellos que detentan el poder han utilizado -a través de la historia y de manera intencional- el miedo para controlar y manipular a la población. Por ende, no quieren que venzamos nuestros miedos. Y debemos recordar que el poder de ellos –y los beneficios que reciben por ello- peligrarían el día en que la población sea educada y lo suficientemente astuta para ver a través de la bruma de sus políticas y exigir cuentas. Las guerras norteamericanas contra el cáncer, las drogas ilícitas, la pobreza, el terror, el SIDA, etcétera, son ejemplos típicos de dichos juegos político-financieros que utilizan el miedo para promover escondidas agendas truculentas, y para distraer la atención de la gente de la realidad que existe detrás de ellas.

¿Acaso subrayé de manera exagerada el aspecto de la supervivencia a través de la educación? Bueno, por supuesto que la educación debe ser sobre más que la supervivencia, mucho más, pero sin la supervivencia no existe ninguna necesidad, ni ningún uso de una educación superior para ayudarnos a mejorar las condiciones de vida y desarrollar cualidades de vida más finas, culturales y espirituales. Así que, quizá sea una buena idea empezar con la supervivencia, ¿no crees?

Para mí, no existe duda alguna respecto de la meta final de la Humanidad: que es la evolución espiritual hacia una participación consciente en la Creación constante. Por lo tanto, esto debería también ser la meta final de nuestra educación.

Sin embargo, por ahora seamos más prácticos y conformémonos con una escuela que enseñe las habilidades de supervivencia para el mundo moderno, para la aldea global, para la sociedad de tecnología informática (IT), y ahora uso la palabra ‘habilidades de supervivencia’ en un sentido diferente y mucho más amplio que antes: quiero decir, la habilidad de ganarse la vida y organizar una existencia materialmente satisfactoria y que, además, nos llene espiritualmente, en cualquieras condiciones.

Quizá tengamos tentación de enfocarnos en la habilidad del Paradigma Acuariano para equiparnos con recursos técnicos nunca antes imaginados y apoyar sistemas que nos permitan elevar nuestro estándar de vida y vivir rápidamente y de manera más confortable. Pero el paradigma acuariano también exige algo más, algo que es nuevo para la mayoría de nosotros.

Ahora estoy hablando de la necesidad de ampliar nuestros horizontes mentales más allá de los límites materiales del viejo paradigma. La necesidad de elevarnos a un nivel holístico más elevado, a una conciencia científica y aprender a honrar la invisible realidad de la energía y la información desde donde toda realidad visible es creada. Ese es el gran reto de la educación para la Era Acuariana. Si superamos ese reto, entonces podemos contemplar un futuro sostenible, pacífico y próspero, y a la vez plenamente espiritual.

¡Por supuesto que podemos!

Dr. Jens